Por qué razones el artista, que parece destinado a concitar interés a su alrededor, sólo provoca malestar y alejamiento? Casi podría decirse que la piedra de toque del verdadero artista estaría dada por la rapidez con que el hombre normal le hace el vacío. Aunque el artista trate de pasar inadvertido suscita inmediatamente la desconfianza de ese hombre normal, desconfianza que rápidamente toma caracteres de la malevolencia y el rencor. En el panorama general de la incomunicación social, al artista le toca la parte del león. Lo que podría llamarse su convivencia con el ambiente es mala, directamente desastrosa.
En ese ambiente creado para el hombre común, todos son indulgentes entre sí, todo se lo perdonan mutuamente, todo se lo justifican, pero lo que no justifican de ningún modo es al artista. Este es una presencia perturbadora: para el hombre normal es el individuo de los excesos. Es cierto, el artista es el hombre de los curiosos excesos, de los exasperantes excesos, porque en él se dan simultáneamente y en toda su demasía los estados opuestos: el exceso de silencio junto con el exceso de expresión, el exceso de generosidad con el exceso de egoísmo, el exceso de altivez con el exceso de humildad, el exceso de seguridad con el exceso de desamparo, el exceso de pasión con el exceso de renunciación, el exceso de amor con el exceso de desamor. Para el hombre normal ese tipo de exceso constituye la marca del desorden, para el artista significa la señal de un vivir humano en plenitud.
Sin lugar a dudas el hombre medio no es capaz de ningún tipo de exceso, todo lo vive en muy reducida escala; así vive sumergido en una abyección descolorida ( y por eso mismo doblemente abyecta) sustituye la generosidad por el trueque de favores ( y así logra suprimir aparentemente el egoísmo), sustituye la altivez, que es áspera e hiriente, por la vanidad, que es roma y chata; sustituye la pasión por la avidez y la codicia, y como es incapaz de amor, desconoce el desamor, con lo que el lugar que corresponde a ellos queda mondo y vacío para llenarlo con lo que menos le disgusta, desde un vínculo matrimonial, hasta el té de las cinco, desde los "amigos" de café, hasta las cenas de homenaje.Tal es la posición del artista en el área del hombre común. Pero se dirá: tiene a sus hermanos de sangre, los otros artistas. Nadie podrá describir en forma aproximada la intensidad de sentimientos que abarcan el odio, el resentimiento, la envidia, la indiferencia, abundantemente condimentados por la intriga, la calumnia, la deslealtad, la vileza, el despecho, la degradación, el saqueo, la estafa, que esos llamados "hermanos de sangre" tienen hacia un artista auténtico. En este caso especial suele despertar de un modo prodigioso la "imaginación" de estos "hermanos de sangre", y entonces realizan una verdadera multiplicación de los pecados capitales, que como milagro no queda a la zaga de la multiplicación de los panes. Por eso el artista está todavía más solo entre los falsos artistas. Estos últimos forman una multitud desesperada en busca del éxito: se patean, se codean, se empujan, pero en definitiva se unen y se apoyan para defenderse del artista auténtico, porque ellos también tienen derecho a la vida. Y por ese derecho a la vida lanzan baratijas para consumo de los idiotas: cantidades innumerables de cuadros, poemas, novelas, teatro, que llegan por montañas, por toneladas, en medio de un alboroto de aplausos, exclamaciones, admiradoras radiantes de felicidad que se levantan las faldas para ofrecer su único don; y el éxito, la fama, los altavoces, los titulares, los afiches; los espectadores y los lectores mueren de un placer exquisito, y resucitan y vuelven a morir; las adolescentes agonizan en brazos de sus madres, ¡oh agonía del goce! Agobiado por tanto placer entran ganas de pedir: ¡Por favor sólo un segundo de respiro! Pero no: la inmersión, la asfixia en un torrente de deleites intelectuales, y nuevas toneladas de libros, de cuadros, hasta ya no poder más. Y entonces llega la industrialización de tan suculentos artículos de "goce", con su cohorte de editores, productores, marchands, críticos, vendedores, promotores, sus investigadores de mercado, y la publicidad, la enorme, seductora y alucinante publicidad, que lleva de la mano al hipnotizado consumidor hasta esas quintaesencias del placer. Y entre los mercaderes del éxito y especuladores de la falsificación, el artista está solo; no, no está solo: lo empujan, lo patean, lo sacuden, lo chocan, lo derriban, en su desesperada carrera, aquellos que acuden sofocados a la distribución de premios, medallas, honores, pañuelos de seda, todo en un escenario sembrado de ramos de flores delicadamente envueltas en celofán, que rápidamente se vuelven malolientes, y de vaginas que aspiran a compartir la fama (el delicioso gusto amargo de la fama); y algo más allá la madre grita: "¡Oh, tengo un hijo genial!", y el padre es tan dichoso que sólo le queda la salida del suicidio, y naturalmente se suicida, porque no hay nada como la procreación para crear un desmesurado sentimiento de culpa. Después de esa gran aventura sólo quedan pequeños plagios y algunos jirones de retórica.
Aldo Pellegrini
I say:
Para quien se cree que porque lee un libro que disipa en genero a lo que acostumbra a acceder puede interferir en pensamientos que aunque quiera, y lea y lea jamas entenderia,y encima... opinar sobre eso.. pero quien puede juzgar los colores que uso un pintor para crear, formar, expresar lo que sueña. El arte no trabaja de la misma forma, de esa que leiste en un libro que habras encontrado por casualidad, cuyo autor admiro y ovaciono, leer no es entender, es vivir.
Entonces, no abuses de un lenguaje que no te pertenece.Contra eso, opongo el arte.
No repito palabras de nadie,solo promuevo palabras del alma, de "mi" alma.
No sea juzgada mi conclusion por la rudeza de tu mente interrelacionada con tus grandes saberes sobre acentos y comas,si no por usted sin nada, no lo piense sea humano y viva, de esto piense lo que quiera, pero piense lo que piense no lo destruya.. no me destruya.
Yo, nubesita, ex cacahuate lechuga.
" EL TEATRO ES TODAS LAS ARTES Y EL ARTE" NO HAY APOYO DE NINGUN TIPO SÓLO HAY ATAQUES ESTRUCTURALES CON PENSAMIENTOS ESTRUCTURADOS A SISTEMAS QUE NO TOLERAN LA MÍNIMA DESVIACIÓN DEL CAMBIO HACIA OTRAS DIRECCIONES DE LENGUAJE"
Aldo El jatib
Bienvenido a mi lista de obseciones..
viernes, 17 de octubre de 2008
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2 comentarios:
Me senti tocado hasta la mitad, luego habla desde la envidia. Te lei a ti, y hablas en medieval, al final ¿que con la soledad del artista?
saludos, me encanta tu blog.
carlo.a.bh@gmail.com
ah tambien, llegue a tu blog por que escribi en google ''soledad exseso de culpa''; me parecio gracioso.
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